Hoy os quiero hablar del diálogo interior.

¿Qué es precisamente?

El “diálogo interior”  son los mensajes que nos decimos a nosotros mismos consciente e inconscientemente.  Todos tenemos diálogo interior. Pasamos gran parte del día hablando con nosotros mismos, es un diálogo incesante, hablamos cuando nos duchamos, cuando conducimos, cuando cocinamos, cuando estamos comiendo, haciendo deporte, escuchando música o incluso cuando descansamos.

Los mensajes pueden ser positivos y empoderantes o negativos acerca de lo que no nos gusta de nosotros. Desafortunadamente varias investigaciones demuestran que el 80% de las charlas interiores de la mayoría de las personas son pesimistas, negativas y perjudiciales. ¿Y que nos aporta esto? Realmente no nos aporta ningún beneficio, y es verdad que cuando tenemos esta clase de conversación negativa nos convencemos de que ciertas ideas irracionales son verdaderas y reales.

Es muy probable que entremos en un círculo vicioso donde los pensamientos negativos dan lugar a emociones negativas que conllevan a conductas negativas.

El esquema es así de sencillo:

PENSAMIENTOS  ———  EMOCIONES  ——— ACCIONES

El diálogo interior, si es negativo nos llevará irremediablemente a la autocrítica y a la pérdida de autoestima.

¿Qué podemos hacer para parar este diálogo?

Antes de todo hay que reconocer el momento en que está pasando, tomar conciencia de ello y pararlo voluntariamente. Parece algo imposible de lograr pero no lo es. Cuando empezamos a escuchar que las palabras negativas aparecen, tenemos que hacer lo posible para transformar esas energías negativas y malas en algo bueno y positivo.

Por ejemplo: Si estamos en casa mirando la televisión y machacándonos la cabeza con algo poco agradable, la mejor cosa que podemos  hacer,  es salir a dar una vuelta, cambiar de lugar físico.

Si el pensamiento nos invade en el momento que estamos cumpliendo una acción, sea la que sea, cambiemos de acción.

Es de vital importancia tomar el control, si cambiamos nuestros pensamientos cambiará nuestro diálogo interior.

Si queréis tener conciencia de vuestros pensamientos, os aconsejo una técnica muy sencilla:

Apuntar en una libreta,  a distintas horas del día,  cuáles son los pensamientos y cómo os estáis hablando.

Después apuntar las emociones que derivan a ese pensamiento.

Normalmente el hecho de escribir nos ayuda a tener más control, todo queda registrado y solo falta leer para darnos cuenta de la intensidad y repetición de los pensamientos tenidos. Si comprobamos que la mayoría de ellos son negativos, está en nuestras manos el poder de decidir y de cambiar.

Acordaros que la manera en que nos hablamos determina nuestros  actos, nuestras emociones, nuestra personalidad y nuestra actitud antes la vida.

Solo hablándonos bien conseguiremos una mayor autoestima, confiaremos y creeremos más en nosotros. Emitiremos energía y vibraciones positivas y atraeremos cosas mejores a nuestras vidas.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información

ACEPTAR
Aviso de cookies